Charlie tomó el expediente y lo observó. El nombre del paciente era Joel Carr. Había sido ingresado en el hospital después de ser atropellado por un vehículo, sufriendo múltiples contusiones en los tejidos blandos y heridas superficiales. Sin embargo, no había daños en los huesos ni en los músculos, por lo que no parecía ser un problema grave.
Charlie se volvió hacia Pitt y preguntó: “Su condición no es grave. No hay necesidad de ingresarlo en el hospital, ¿verdad? ¿No sería suficiente con solo