Gustavo debía ser quien pasaría la noche en el hotel, pero Bruce se benefició de ello.
Los hombres de Gustavo habían recibido el mensaje sobre la llegada de Bruce con anticipación. Estaban esperando en la puerta cuando Bruce llegó al hotel y lo escoltaron atentamente hasta la suite presidencial en el último piso.
Las dos mujeres, que habían volado desde Argentina, habían estado esperando en la habitación.
Ambas estaban vestidas con disfraces sensuales y llamativos. Una era una sirvienta obedi