Dean sabía que esas palabras no eran una amenaza. Charlie cumpliría lo que decía.
Cuando él escuchó a Charlie decir que lo torturaría hasta morir, sintió una gran desesperación y agonía.
Él y sus compañeros de prisión no eran rivales para Charlie, por lo que estaba seguro de que no podría escapar de Charlie.
Incluso si los compañeros de prisión se daban cuenta de que algo no estaba bien y entraban corriendo, Charlie los sometería de inmediato, y tampoco podrían salvarlo.
Faltaban al menos cu