Aman sabía que Charlie, al perdonarle la vida, ya estaba devolviendo la bondad con enemistad. En esta situación, su mejor opción era tomar lo que pudiera conseguir y no intentar suplicar más. De lo contrario, si Charlie cambiaba de opinión, podría terminar con una oferta aún peor.
Él solo pudo decirle a Charlie con impotencia: “Señor Wade, ten la seguridad de que cuando llegue a Siria, haré todo lo posible para colaborar profundamente con el Comandante Hamed y contribuir tanto como pueda…”.
Ch