Aunque él todavía parecía visiblemente molesto, ella decidió reconfortarlo y consolarlo. Entonces, tomó a Charlie del brazo y se dio la vuelta para regresar por donde habían venido. Mientras caminaban, Charlie mantuvo la cabeza agachada y Vera pensó en formas de aligerar su estado de ánimo. Luego le preguntó expectante: “Joven Amo, ¿crees que la Madre del Té Pu-erh ha crecido y ha brotado más hojas en estos últimos días?”.
Charlie respondió casualmente: “Debería haber crecido un poco y, en cuan