En otras palabras, las posiciones en tiempo real de los dos se actualizaban dos veces por segundo en la terminal de monitoreo donde se encontraba el Señor Británico. Además, su sistema de posicionamiento utilizaba los mapas de alta precisión más profesionales disponibles en la actualidad, con un nivel de precisión medido en centímetros y el error real no superaba los diez centímetros.
Cuando el Señor Británico vio el punto rojo del Señor Chardon entrando por la puerta de la villa, le quedó clar