Primero él movió el taburete de bambú y luego se sentó frente a Vera mientras decía respetuosamente: “Señorita, es así. Yo... yo tengo una nieta que viene a la Colina Aurous para asistir a una entrevista de trabajo, así que la invité como invitada a la mansión para que pueda disfrutar de una comida con nosotros aquí. Solo me enteré al respecto esta mañana, así que no te lo informé con anticipación. Por favor, no me lo reproches”.
Vera agarró una nueva taza de té, la enjuagó con agua y luego dij