Logan se llenó de alegría cuando escuchó que Vera estaba dispuesta a conocer a Marianne.
Le dijo apresuradamente a Vera: “Señorita, ella llegará en otros veinte minutos, así que puedes bajar cuando llegue”.
Vera asintió y dijo con una sonrisa: “No olvides mi nueva identidad frente a los extraños”.
Logan dijo sin dudar: “¡Por supuesto! No te preocupes, Señorita”.
Después de eso, se levantó lentamente y dijo: “Señorita, por favor, continúa disfrutando de tu té. No te voy a molestar más”.
Vera