Diez minutos después, el anciano tocó la puerta y después de obtener el consentimiento de Vera solo la abrió y entró lentamente.
Tenía una computadora portátil en la mano, la cual colocó frente a Vera mientras decía: “Señorita, ya he encontrado toda la información que me pediste que investigara. Hay un total de quinientos cuarenta hombres llamados ‘Charlie Wade’ en todo el país, y entre ellos un total de doscientos trece son hombres menores de treinta años”.
Después de que terminó de hablar, a