Jordan se alegró mucho al ver la decisión firme de Kathleen. Aun así, él seguía siendo cauteloso.
Kathleen aceptó comprar la Píldora Rejuvenecedora, pero no mencionó si la había comprado para él.
Al haber pasado por varios altibajos en los últimos tiempos, Jordan había llegado a preocuparse y a estar muy alerta por estos asuntos, aunque parecieran insignificantes.
Justo cuando pensaba en esto, Kathleen lo miró fijamente y le dijo solemnemente: "Abuelo, pronto transferiré el pago al Señor Wade