Finley quería vengar la muerte trágica de su hermano menor con tantas ganas, pero aún así, su mayor preocupación no era el tema de la venganza, sino del encubrimiento de su turbio negocio.
Si la desaparición de las mafias italianas fueran a atraer alguna atención internacional, su negocio sería el primero en irse por el drenaje.
Por lo tanto, tenía que tapar el asunto a toda costa. De lo contrario, las consecuencias serían desastrosas.
La noticia pronto llegó a Canadá, y tan pronto el Viejo P