Bernard se sentía impotente, pero se vio obligado a aceptar las condiciones de Jasmine, ya que no tenía otra opción. Con ojos llorosos, realizó un pago de ochenta mil millones de dólares estadounidenses y firmó un contrato acordando que pagaría el resto en cuotas.
En los siguientes diez días, debía pagar dos mil ochocientos millones dólares estadounidenses a la casa de subasta anualmente.
Una vez todo estaba en orden, Jasmine anunció por fin: “Felicitamos al Número 16 por ganar la puja de la ú