Smith se atragantó y preguntó: “¿Todavía puede despertarse?”.
El doctor dijo: “La dosis del sedante que le inyectamos es muy pequeña. Si no ocurre nada inesperado, debería despertarse en una hora más o menos. Su familia puede entrar para acompañarlo y pasar tiempo con él”.
Smith asintió con los ojos enrojecidos. El doctor le dio unas palmaditas en el hombro y dijo de manera reconfortante: “Ya puede entrar. No estorbaré más a su familia aquí. Simplemente presione el timbre de llamada si p