Mientras Charlie e Isaac seguían preguntándose y respondiéndose, Sheldon, que estaba junto a ellos, ya estaba asustado a más no poder.
Realmente no habría esperado que Charlie fuera en verdad tan despiadado. Sheldon no podía evitar maldecir con rabia en su corazón: '¡¿Él envía gente a la granja canina?! ¡¿Acaso siquiera es un m*ldito humano?! ¡¿Envía gente al Monte Golmin para cavar ginseng?! ¡¿Es esto algo que una persona haría?!'.
En realidad, independientemente de si se trataba de la granja