Jayden sabía muy bien que Charlie le había ordenado a Hebron ser asistente de baño en el club nocturno como castigo. Si lo ayudaba abiertamente, era lo mismo que ir contra Charlie.
Claramente él no tenía las agallas para hacerlo, por lo tanto, la única solución que se le ocurrió era cuidar de Hebron de forma discreta y apropiada, y solo un poco.
Por ejemplo, si se topaba con Hebron en la entrada del baño reponiendo toallas de mano, le daría cambio de cinco, diez o veinte dólares, pero no más d