Jacob exclamó inquietamente: “¡Dos años es demasiado! Esa arpía todavía no sabe que Matilda ha vuelto y no puedo ocultarlo por mucho tiempo. Lo que estaba pensando es en divorciarme de ella antes de que sepa lo de Matilda”.
Luego, suspiró y dijo en un tono algo deprimente: “También escuchaste lo que dijo ayer la arpía. Me amenazó con que no me dejaría escapar tan fácilmente si tenía otra mujer. ¡Me temo que irá tras Matilda si se entera de ella! Matilda es tan gentil, digna y tiene un temperame