John volteo a ver la charola que traía la nana, la tomo para ponerla en la pequeña mesa que había en la habitación y luego tomo uno de los platos en sus manos y se tomó el caldo como si fuera agua ya que no aguantaba su cabeza y también tenía sed.
Muchas gracias nana, has salvado mi día, sin tu comida no sabría si pudiera ir a trabajar hoy, estuvo delicioso tu caldo y ya me siento mucho mejor, mi amigo se a ganado la lotería teniendo una nana cómo tú -John agradeció a la nana alabando su comid