Terminaron todo, solo quedaba ordenar los papeles en sus respectivos paquetes, etiquetarlos, sacar una copia de archivo y dejar listos los originales, para enviar a primera hora.
-Si alguien te espera, te puedes ir, yo lo puedo acomodar sola -menciono Julia a John.
John se tomó un momento para contestar, él vio su reloj y noto que ya eran casi las siete y media, pero al final del día nadie lo esperaba. Pensó en que si batallaba en encontrar transporte le podía hablar a Franco para que pasara