—Señor Valentín, esto es solo un asunto de mi familia.
—Es evidente que tu asunto familiar ya ha afectado la negociación del nuevo proyecto.
Una sola frase de Valentín dejó a Manuel al instante sin palabras. A regañadientes, soltó su mano y lanzó una mirada furiosa a Diana:
—¡Si el señor Tomás se niega a colaborar, me las pagarás!
—¿A quién crees que le gritas? —Gritó furiosa Paola—. ¡Desgraciado, encima de infiel, todavía te atreves a ser tan arrogante!
—¡Tía! —Manuel alzó la voz—. ¡Si