—¡Estás mintiendo! —Paola se puso roja de la rabia, su sangre hirviendo de indignación. Sin pensarlo dos veces, se lanzó hacia Sofía, agarrándola con fuerza mientras gritaba eufórica— ¡Te voy a arrancar esa boca sucia que tienes!
Sofía, que nunca había presenciado algo así, recibió varias bofetadas seguidas, y comenzó a gritar desesperadamente.
En ese momento, Ana apareció de repente, empujándola con tanta fuerza que Sofía cayó estrepitosamente al suelo.
—¡Te atreves a golpear a mi mamá!
—¡Mamá!