—¡Siempre me preguntaba cómo tenías tanto talento para hacer negocios! ¡Resulta que siempre has estado usando este tipo de métodos! —dijo Sofía con palabras insultantes que resonaron en la mente de Diana.
—Sí, hijo, mira bien el verdadero rostro de esta mujer —agregó.
Las palabras ofensivas de Sofía golpearon a Diana como un rayo.
—Así es, cuñada, has perdido toda moralidad. ¿Cómo pudiste hacer algo así? Mi hermano siempre ha sido tan bueno contigo, tan sumiso. Lo que has hecho es una afrenta a