Una llamada inesperada.
De repente, el sonido de un teléfono móvil rompió por completo el silencio.
Diana empujó bruscamente a Valentín, con el corazón desbordado de confusión y sorpresa, respirando con dificultad.
¿Qué acababa de hacer? ¿Cómo pudo no haberlo rechazado?
—Estoy en el bastidor, espérame un momento, ya voy para allá.
Era Lucía quien la llamaba. Diana, intentando en ese momento recobrar la compostura, le aseguró que estaba a salvo, aunque su agitada respiración no pasó para nada d