Aquella mañana después de dejar a Clarisse en el trabajo, Soren se dirigió a la casa de seguridad del FBI. Había un asunto importante que tratar, bueno, dos en realidad si se contaba lo que había hablado con Mark Ory en Panamá.
—Buen día, señor Oversax —saludó Jax al entrar al despacho en donde lo esperaban—. Asumo que su última misión fue todo un éxito, porque cómo siempre, no informa nada hasta que regresa a Seattle.
—Mark estaba asociado con la misma persona que organizó el atentado en mi co