—¿Brion? —la voz de su tía llegó con un tono suave y su toque cálido en el brazo llegó un segundo después. El príncipe la miró con intriga—. ¿Podemos hablar en privado un momento, por favor? Me gustaría mostrarte algo importante antes de que inicie el evento.
—¿Pasa algo? —inquirió, algo preocupado ante la posibilidad de que algo malo estuviese ocurriendo, pero la sonrisa de su tía apagó ese sentimiento.
—No, cariño. Esto es por una razón diferente —tiró de su brazo, pero el príncipe miró a Cla