Glen se quedó de pie, tratando de asimilarlo todo. Clarisse, su hija, estaba siendo protegida por el FBI, pero ¿cómo había llegado su vida a tal extremo? Apretó la mano de Rose con más fuerza, sintiendo su temblor.
―¿Y qué se supone que hagamos? ―preguntó con un dejo de desesperación―. ¿Nos van a poner bajo protección? ¿Cómo podemos proteger a Brennan?
La agente asintió, comprensiva del pánico que comenzaba a manifestarse en los ojos de los O’Nelly.
―Tenemos un plan para su protección inmediata