Su mañana había iniciado como de costumbre, con un mensaje de oren deseándole un buen día y era algo que le agradaba. El hecho de que él pensara en ella le parecía adorable, especialmente porque sabía que Soren difícilmente se levantaba temprano. No obstante, ese día fue diferente por que pelinegro ya se encontraba camino al aeropuerto o eso informó en uno de sus mensajes.
Clarisse le deseó un buen viaje y le pidió que le avisara una vez llegase a su destino, Kuala Lumpur, la capital de Malasia