L’guevett o la casa del lago cómo era llamada vulgarmente, era una propiedad deslumbrante, una de las muchas que pertenecía a la familia real. El rey Lacus cómo un regalo de matrimonio para su esposa, la reina Belén en 1807, y desde entonces no sólo ha sido un destino vacacional para la realeza, sino también un sitio histórico.
Pero esa noche era el lugar en donde estaban presentes los altos mandos de las agrupaciones criminales más peligrosas del mundo. Algunas podrían ser un mito y otras tan