Era descomunal la cantidad de reporteros que rodeaban el castillo de Velghary. Todos ansiaban desesperadamente la exclusiva sobre el secuestro de la princesa Daliah y el hecho de que posiblemente el príncipe Brion esté implicado en todo este suceso.
Por supuesto que la familia real estaba intentando un movimiento en su contra, pero no imaginó que se atreviesen a usar a Daliah cómo carnada. Ella era su más grande joya, su preciado trofeo y si la ponían en riesgo de esa manera sólo demostraban lo