—Identifíquense —demandó un guarda en la entrada de la mansión Clermont.
—Liza Veliartte. Soy la ama de llaves de Soren Oversax y será mejor que me dejan pasar antes de que derribe esas rejas —apuntó con el dedo a la entrada—. ¡Ahora!
El hombre fue a hablar con otro y luego las verjas se abrieron para darle paso a los vehículos que terminaron deteniéndose frente a la puerta principal en la cual esperaba una mujer madura de cabello castaño claro con mechones rubios, ojos verdes azulado y piel cl