—Mi lealtad está para con la familia real, pero principalmente soy leal al príncipe Zadriel y él dio ordenes estrictas —contestó el hombre tras las rejas—. ¿Y ahora soy castigado por seguir ordenes?
Daliah lo miró sobre su hombro con apatía y viró los ojos con fastidio. Realmente era alguien bastante molesto, así que iba a disfrutar mucho ese momento mientras le daba una lección al jurado caballero de Zadriel.
—Recibirás lo que consideré justo y un castigo es más que justo —se acercó a un armar