—Daliah, necesito hablar de algo contigo —le dijo Seniah.
La reunión había acabado, por lo que estaban en los corredores del palacio, y Seniah quiso aclarar algunas cosas con ella antes de que fuera muy tarde.
Su sobrina se detuvo y la miró con una ceja alzada.
—¿Necesitas algo? —preguntó en un tono demasiado vano.
—Así es. Tenemos que hablar del proyecto de beneficencia en el que estamos trabajando.
Los ojos de Daliah se movieron de un lado al otro mientras sonreía divertida. Se encogió de hom