—¿Y está completamente seguro de eso, señor Oversax? —Jax lo observó atentamente, para nada convencido con el plan que su asociado le había explicado—. Sasha Velakova fue miembro del grupo elite de mercenarios de la familia real por una razón. Está tan loco como ellos y no creo que una enorme cantidad de dinero pueda hacer que ese tipo cambie de opinión tan fácil como lo hace sonar.
—¿Qué otra opción hay?
—Posiblemente una en la que no tengamos que depositar nuestra confianza en ese enfermo —op