—¿Entonces que harás? —preguntó el rubio. Jugaba con el sorbete de su bebida mientras la miraba atentamente en espera de una respuesta—. ¿Le dirás que deje de molestar o hablarás con él?
—Acaban de decirme que no es buena idea que lo haga —recalcó su amiga.
—Así es, pero al final no importa lo que nosotros te digamos porque es tu decisión. Sé que pides nuestra opinión para tener un panorama más claro, pero es tu vida y nosotros no podemos elegir por ti —la tomó de las manos, cariñosamente—. Sa