—Así que este es tu hogar —dijo Soren observando el entorno.
—Adelante, eres completamente bienvenido. Por favor, toma asiento mientras te sirvo algo de beber —pronunció Oliver con un tono sarcástico al entrar en el salón.
—¿Dónde está?
—No te preocupes, lo tengo retenido, pero…
—Debo reunirme inmediatamente con él. Debo proponerle un trato y en tal caso de que no quiera aceptar, lo asesinaré —dijo rápidamente, ignorando lo que estaba diciendo el dueño de la casa.
—Muy bien, te llevaré con él —