—Es una lastima que Ariah tuviera que marcharse tan pronto. Habría sido fabuloso que todos estuviéramos juntos en Año Nuevo —murmuró Clarisse, desanimada por el repentino viaje de su cuñada—. Incluso ayudó a organizar todo para la cena, pero ella no estará presente.
Soren le dio una mirada neutral, sin embargo, por dentro se sentía igual o peor de mal que su novia por su hermana. Habían pasado dos días y ya la extrañaba, tal vez se acostumbró demasiado rápido a la presencia de la menor en la ca