La noche había llegado, todos estaban listos para la velada que sería llevada acabo en las nuevas instalaciones de Oversax House en Vancouver, Canadá. En la habitación principal Clarisse estaba dándole los últimos toques a su atuendo. Usaba un taraje ejecutivo rojo granate con unos tacones negros, el cabello lo llevaba suelto con ondas en las puntas y un maquillaje de noche.
—¡Vaya! ¡Te ves hermosísima! —exclamó Lorna, parada en la puerta abierta y la boca abierta—. ¡Eso, mamona!
Clarisse rio y