Hace un rato que Soren había vuelto y decidió darse un baño, ella por otra parte ahora vestía con un atuendo deportivo de él que le quedaba sumamente grande.
Estando descalza salió de la recamara que le pertenecía a Soren, quería conocer la casa en la que había pasado dos noches. El lugar verdaderamente era hermoso, su decoración minimalista, los colores y la estructura, todo era precioso.
La casa era de tres pisos con dos salas de estar, muchas habitaciones y baños que le hicieron sentir pena