—Tengo una duda —pronunció Clarisse luego de haber terminado de desayunar.
—Adelante, formula tu pregunta.
—¿Cómo sabías donde estaba? Sé que viste las publicaciones que Lorna hizo desde mi teléfono, pero es extraño que aparecieras tiempo después ahí —dijo con los ojos entornados—. ¿Estabas siguiéndome? Por favor, no me digas que tienes intervenido el teléfono que me diste.
—¿Tan malo sería si así fuera? —inquirió Soren.
—No sólo sería malo, sería super extraño y aterrador —especificó la oji