Clarisse terminó de tomar su desayunó en silencio. Liza estaba con ella al igual que Patrice y Jeremy que llegaron para devorar los platillos de la ama de llaves. Cuando llegaron la morena habló con ellos en la cocina, luego fueron al comedor y apenas dijeron unas cuantas palabras.
No era incomodo realmente, sin embargo, era obvio que había algo que ellos estaban ocultando.
—Esto esta muy bueno —comentó la rubia rizada, saboreando la comida con todo el gusto.
—Gracias, el secreto está en la man