Pasaron aproximadamente veinte minutos cuando vieron a Sorrento llegar al club. Soren le hico señas al equipo de seguridad que de inmediato captó, el momento que habían estado esperando los últimos días finalmente llegó. Los cuatro hombres se dirigieron hacia ellos.
—No hay más salidas; más que una a un costado del club. Sólo un hombre la resguardas —señaló Luca—. ¿Cuáles son sus próximas indicaciones?
—Quédate en esa salida, asegúrate de que James no escape por ahí cuando lo enfrentemos —orden