—Hoy es el cumpleaños de tu hermana —mencionó la pelinegra a la ligera sin dejar de comer su panecillo.
Su novio levantó la vista de la tableta que tenía en la mano y luego volvió a lo suyo.
—Ya le he enviado un obsequio de su agrado —respondió.
—¿Qué le regalaste?
—Un pequeño collar que sé que le encantará. Ariah es amante de las joyas preciosas.
—De seguro le han de lucir hermosas porque ella es toda una princesa.
Él rio para sus adentros por ese comentario.
Clarisse no comprendía que Daliah,