Sus pasos causaron eco en aquel corredor, la joven risueña y educada quedó atrás en el momento que llegó a casa. Ahora debía ser toda una Velghary para encontrar la información que requería.
Entró en la habitación en las que tenían a un hombre de unos treinta dos años, tal vez, caucásico y de cabello castaño oscuro. Se encontraba bastante golpeado, tanto por la pelea que tuvo con Brion cómo también con los golpes que recibió en el interrogatorio de ayer.
—Muy bien, vamos intentarlo de nuevo hoy