En la mañana me despertó la sensación de no poder respirar. Al abrir mis ojos me encontré con que Marcos tenía todo su peso sobre de mí. Lo empujé como pude y el muy estúpido ni se despertó. Logré zafarme de él y me fui a mi habitación, tenía que vestirme para ir a desayunar.
Al entrar a mi habitación me encontré con una Micaela preocupada.
Señorita ¿Dónde estaba? — se le veía lo angustiada que estaba.
Tranquila dormí con mi primo, mi vecino de cuarto resulto ser un escandaloso en la noche o me