Me encerraría en mi habitación, no quería ver a nadie.
Al llegar a mi cuarto cerré la puerta con seguro y la de la terraza también.
Saque dos vasos de la nevera uno lo llene de agua y el otro lo utilice de cenicero. Últimamente estaba fumando de más, pero al diablo eso, necesitaba descargar mi rabia con algo.
Cuando terminaba de fumar sentí como la puerta se abría.
Disculpe señorita se encuentra bien?—dijo Micaela cerrando la puerta con seguro nuevamente.
Si estoy bien, pero como entraste?—
Al