Julietta.
Me encontraba junto a Christiano, en la mesa que nos prepararon para el banquete de nuestra boda. Aun no podía creer que ya era mi esposo.
La ceremonia fue tan linda y sencilla. Solo con nuestra familias, y uno que otro amigo cercano.
Aun siento la emoción que sentí. Cuando camine junto a mi padre hasta donde el me esperaba. Parecía un sueño. El se veía hermoso. Bajo el arco de flores que habían colocado como altar. Todo lo habían decorado tan bien, que parecía que estaba en un jardín