Narrado por Kyler
El silencio de Alissa era un veneno que se me iba metiendo bajo la piel con cada hora que pasaba de ese maldito domingo. Tenía el teléfono sobre la barra de la cocina, la pantalla bocarriba, titilando de manera constante con notificaciones que me importaban un bledo.
BZZZ. Un mensaje de la esposa de un banquero, preguntándome si me vería con ella el próximo martes en el apartamento de la playa.
BZZZ. Un correo de la agencia de representación de élite con el depósito de los últ