Axel Vega Lazcano
León, Guanajuato, México
–Ale, ya por favor. Tienes que calmarte, te lo suplico – Le dije estando yo, más nervioso y preocupado que ella – Ve abriendo la puerta, estoy ya llegando a la entrada de tu Fraccionamiento.
–Gracias, Axel, muchas gracias. – Me decía, Ale.
–Por nada, lo que necesites, tú y tu familia sabes que cuentan siempre conmigo.
–Lo sé, por eso te quiero.
–También yo, te quiero. No solo eres mi socia, eres mi amiga. – Le aclaré.
Corté la llamada con Ale, al