Capítulo 283
Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Después de ese festejo maravilloso que habíamos tenido Axel y yo, tuvimos que volver a la realidad de nuestros días, la de mi Axel que era volver a estar con los clientes que poco a poco íbamos recuperando y la mía que tenía que ir a mis prácticas, ese día inexplicablemente cuando mi Axel me fue a llevar al lugar donde realizaba mis prácticas, me sentí muy nerviosa como si algo me estuviera advirtiendo mi subconsciente y Axel lo notó