Capítulo 276
Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Ale no entendía razones y yo estaba desesperada porque ella me dejara en paz, yo no sé ni cómo le hice que cuando ella se quedó llorando y lamentándose sentada en una banca, de ahí de afuera de los juzgados entré con Axel y con la güera, ellos ya estaban en posición y yo no me pude acercar por más que quise al hombre al que amo, me tuve que sentar en el público a ver todo desde ahí y de pronto, sentí que alguien se sentó junto a mí.
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