Axel Vega Lazcano
Puebla, México
Amanecimos en el lujoso hotel del Puebla y yo desperté primero que Amaia. Ella se veía preciosa, acostada en mi pecho y amaba verla así durmiendo tranquilamente sin que nadie pudiera importunar su sueño. Mientras veía dormir con mucha calma a mi mujer, aunque intentaba ser positivo, algo me daba vueltas en la cabeza y eso era que Cecilia, estaba loca y que tenía que parar lo que sea que ella tramara, no iba a poner en riesgo a mi hermosa mujer.
–Axel, mi amor ¿Y